Todo esto hace que Marbella sea un escenario inagotable de posibilidades
enriquecedoras para el cuerpo y el espíritu, donde la vida
tiene otro sentido.
Su proximidad a grandes núcleos urbanos y focos de culturas
milenarias como Málaga, Granada o Sevilla, asi como su proximidad
al continente africano la hacen heredera de la inmensa riqueza cultural
de las etnias más próximas.
Debido a su situación geográfica y las cadenas montañosas
que la rodean, Marbella disfruta de un microclima especial, con
temperaturas agradables todo el año, sin inviernos crudos
ni veranos sofocantes. La temperatura media anual es de 19º.
A ello debemos añadir el constante progreso urbanístico,
nombrada ciudad más segura de Europa, y una de las más
limpias es sin duda el marco perfecto para comenzar una nueva
vida.